
Escuchando: Una calle de París (Duncan Dhu)
Sin apenas compromiso… Menos que nada, porque la nada nos puede delatar… Como una página en blanco, sin palabras que la definan, sin sentimientos por demostrar, sólo un espacio, que te invita a compartir sin arriesgarse al rechazo… Como un ser invisible, como un sentimiento inocuo, como la soledad, que deja de existir y muere al roce de la piel… Tal vez de una mirada, que la difumina entre matices…
Ya no quedan dudas… Las palabras que no se dicen, son sentimientos que no existen… Sinceridad o miedo no se pueden forzar, porque si violas las normas, pierden su sentido a cada letra… Es como una punzada directa al corazón…
Sigues el camino y al final, intuyes, como una especie de luz que brilla… Es una sonrisa y te acercas y te sostienes en ella, quitas peso a tus sentimientos y te miras en los de los demás… Y no te acaba de gustar la idea, bajo riesgo de quedarte donde estabas… Contigo mismo… Porque es la única manera, de seguir avanzando y te das cuenta, de que nada es lo que parece y que en realidad, la felicidad no depende de la tristeza…
…Sólo depende, de nuestra mirada personal…
Sin apenas compromiso… Menos que nada, porque la nada nos puede delatar… Como una página en blanco, sin palabras que la definan, sin sentimientos por demostrar, sólo un espacio, que te invita a compartir sin arriesgarse al rechazo… Como un ser invisible, como un sentimiento inocuo, como la soledad, que deja de existir y muere al roce de la piel… Tal vez de una mirada, que la difumina entre matices…
Ya no quedan dudas… Las palabras que no se dicen, son sentimientos que no existen… Sinceridad o miedo no se pueden forzar, porque si violas las normas, pierden su sentido a cada letra… Es como una punzada directa al corazón…
Sigues el camino y al final, intuyes, como una especie de luz que brilla… Es una sonrisa y te acercas y te sostienes en ella, quitas peso a tus sentimientos y te miras en los de los demás… Y no te acaba de gustar la idea, bajo riesgo de quedarte donde estabas… Contigo mismo… Porque es la única manera, de seguir avanzando y te das cuenta, de que nada es lo que parece y que en realidad, la felicidad no depende de la tristeza…
…Sólo depende, de nuestra mirada personal…



