
Recuperado de mi antiguo blog en Netlog... Escrito el 21 de noviembre del 2008
Escuchando: Words… Don’t come easy (F R Davis)
Una sencilla pregunta, se abrió paso como una invitada en mi mente y mi corazón… Me hizo abrir una puerta trasera, y a hurtadillas, mirar por el ojo de la cerradura, a través de la cual tuve acceso a un lugar extraño, lleno de ilusiones, de piel, de deseo, de pasión, de instinto, de palabras y también de silencios…
Pero, no sé porqué, siempre tiene que existir un "pero…" En las cosas realmente importantes de la vida… A lo mejor no existía y yo creé … Alrededor de todo ese paisaje interior, había una especie de membrana fina, suave, que permitía ver a través de ella, incluso sentir, ser… Pero que me impedía disfrutar con plenitud, de lo que estaba al otro lado… Esa membrana, estaba formada por una fina capa de miedo, miedo, que se acentuaba con el sentimiento de la soledad...
Cuándo no conoces algo... Cuándo no has tenido en tus labios su sabor o cuándo no la has abrazado, es más difícil que la encuentres a faltar… Pero yo, he tenido alguna dosis de cada una de esas sensaciones… Me permití pensar, sentir, tocar, oler y enloquecer a través de cada una de ellas y en determinados momentos, intento volver hacerlo… Rompo la membrana y penetro en mí y dejo que otros lo hagan…
Pero el tiempo, hace que la membrana se recomponga y me impide ver nítidamente, todo lo que soy… Me impide, compartirlo por miedo a ser vulnerable… Me atan y me oprimen sus cadenas y termino por sentir esa sensación de tristeza, la que me dice al oído, suave, pero firme e insistentemente; te estás perdiendo algo…!! Entonces, siempre hago lo mismo y miro hacia atrás, pero no hay nadie, sólo mi mirada, que se pierde entre minutos, horas y días… De los que cuelga una etiqueta, “tiempo muerto”
… Ahora, en este mismo instante, mientras giro mi rostro para acompañar mi mirada perdida y envuelta de silencio, creo, haber encontrado la respuesta a esa crucial pregunta, qué es… Me falta valor y me lo grito, sin contemplaciones…?? Pero, también he descubierto, que el valor, no hay que buscarlo fuera…
…Sino dentro…


