jueves, 3 de noviembre de 2011

El valor de las palabras...


Escuchando: Little boy (Rhythm Sophie)
Publicado en mi blog cerrado de Netlog el 21 de junio de 2008
Imagino, que lo que siempre me ha llamado la atención de las palabras, es la propia fragilidad de su existencia… Su valor tan relativo, de ser capaces de despertar diferentes sensaciones o emociones en cada persona… El hecho de que dos personas las sientan propias, o absolutamente ajenas siendo las mismas… O incluso, el que uno mismo no sepa lo que significan para la otra persona en dos momentos diferentes…

Unas veces tan sólo son manchas con formas concretas en el papel… Pueden borrarse… Hacerse ilegibles o desaparecer sin apenas dejar rastro… Sólo unas pequeñas motas de polvo, testigos del paso de una goma… O virutas de papel que se deshacen con el tiempo…

Otras están encerradas en una pantalla que puede apagarse en cualquier momento… Accidental o voluntario… Memorias electrónicas, aún así, mucho más fiables que las de tantas y tantas personas que las borran de su mente sin apenas remordimientos…

Pero las palabras pronunciadas son sin duda las más frágiles… Porque una vez que las escuchas ya no hay vuelta atrás… La memoria es selectiva, despierta y a veces hasta desagradecida… No sabe reaccionar nunca a tiempo de frenar el tren que se marcha… De cambiar de vía en el momento oportuno… O simplemente despedirse a gritos a través del cristal…

Aún así, en todos los casos hay palabras que quedan impresas en nuestra memoria… Unos dicen que se las lleva el viento… Que son volátiles… Fugaces y que no sobreviven a la edad… Al paso de los años… Pero, alguien de verdad sabría vivir sin recordarlas…? Alguien puede asegurar que es capaz de borrar aquella frase… Aquellas palabras que un día lo fueron todo…?

Es cierto que es terriblemente difícil calcular el valor de una palabra…

…Pero creo que es imposible comprar el recuerdo de una sola de las que se perdieron…

miércoles, 2 de noviembre de 2011

En un andén...



Escuchando: Todo está en juego (Los Mustang)


Me veo, como estando sentado en el andén de una estación… Recordando la decadencia, de alguno de mis recuerdos más próximos para entretener la espera, dejándome robar, entre la nostalgia y el deseo… Dejando pasar momentos, perdido entre las vías del tiempo, buscando en aquella intimidad que no creció… Como las primeras hojas amarillas que le roban el protagonismo, a un verano que se resiste a su despedida… Como mis labios, resecos de los besos que no di…

Me habría gustado saber, que de alguna forma, toqué su vida para que fuera mejor… Siempre quise, generar momentos que se convirtieran en tiempo para recordar y convertirlos, en una evolución personal… Sin ataduras, ni condiciones… Libre en nuestras vidas… Pero lo que nunca pensé, es que la suma de mis deseos, diera como resultado echar tanto de menos…

…a veces, echándome de más…

Tiempo al tiempo...


Escuchando: Three bells (The Browns)
Recuperado de mi antiguo blog de msn space el 12-11-2006 y publicado en mi libro de Netlog el 17-12-2007

En ocasiones, estos momentos han sido
el resultado de mover mi cabeza y echar
la vista atrás... Desatando una nostalgia
indomable de saltar a las emociones
vividas... Observando con deseo cada
detalle de lo vivido... Creando la
necesidad de volver a acariciar aquellos
días marcados en el calendario...

A veces simplemente con la venda en los
ojos, por miedo a la velocidad vertiginosa
de los sucesos frente a mi... Me he dejado
llevar, Empujado por el tiempo... Y por el
corazón...

Hoy aún defendiendo mi posición... Doy pasos
en falso... Inestables... Es por eso que:

Tal vez mis sueños causen la decepción de
la gente que quiero...

Tal vez mis esperanzas se nublen ante el
cielo bajo el cual vivo...

Tal vez mis anhelos dividan caminos aferrados
por años...

Tal vez mis expectativas realicen confusión
e indignación...

Tal vez mis decisiones defrauden a demasiadas
personas, causándoles desconcierto...

Tal vez mis pensamientos arañen demasiado a
mi corazón...

Tal vez mis sentimientos estén confusos y
alterados creando un vuelo sin rumbo...

Tal vez mis preguntas no se sacian de respuestas,
deshojando mis días...

Tal vez mis obligaciones desmotiven mis ilusiones,
al grado de resultar pesados los segundos...

Tal vez mis dudas sean el producto de estas líneas,
de mis escritos diarios en inscripciones y enigmas
en la piel...

Tal vez mis miedos me impidan cumplir con mis
sueños, esperanzas, anhelos, decisiones, ideales,
pensamientos o sentimientos...

Tal vez no...
Tal vez si...

…Tal vez el tiempo...