
Escrito en Cartagena el 29/3/2010
Escuchando: Poor little fool (The Fleetwoods)
Hay momentos, que al mirar atrás, nos damos cuenta de lo mucho que duelen aquellos espacios de nuestra vida, que llenamos con silencios… Silencios, que un día fueron dolor, tanto, que impedían que hablara el corazón… Tal vez, es porque la vida a cada día que resta, nos muestra una lección… Nos enseña, con la advertencia de que no existe marcha atrás y que ya no podemos llenar todo aquello que dejamos vacío… Tan sólo, te queda en el registro del recuerdo, todo aquello que no fue… Y aún así, te reconfortas, con el mismo sentimiento que un día abrazó todos aquellos deseos… Deseos, que aún mantienes y que sin apenas saberlo, crecen a cada segundo dentro de ti, prisioneros y desarmados, en cada uno de los de los pedazos en que quedó el corazón…
Es por eso, que a veces maldigo que el tiempo sea algo intangible… Qué no se pueda recuperar, todo aquel espacio vacío y llenarlo de esos sentimientos, que sabes que le corresponden… Qué son su lugar y que un día, encontraron su destierro en mi corazón…


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