
Existen estaciones en mi vida, en que las eventualidades me fuerzan a volver la vista sobre mis pasos ya andados… Clavo los ojos en el camino y observo las huellas que un día dejé hasta llegar aquí…
Al retroceder sobre mis pasos, encuentro cruces de caminos que un día no vi, o que ignoré en aquel tiempo… Bifurcaciones que no escogí y que ahora me hacen reflexionar, en cómo hubiese sido mi vida de haberlas elegido… Me planteo. Cómo hubiese cambiado mi vida de no haberse torcido aquel sendero… De no haberse caído aquel puente, o de haber hecho caso a tiempo, de aquella señal de indicación… Aún así, voy pasando mi vida buscando aquel espacio de felicidad, sin tener conciencia de como lograrlo… O de elegir el momento para arriesgar o correr en sentido opuesto, para evitar el desastre…
Ahora, sólo me queda mirar alrededor, observar el instante preciso que me impregna y atraparlo… Hacer balance de como se sucede mi realidad… Una vida no puede ser resumida en conceptos teóricos… No es relevante el cuánto pueda decir de mi mismo, cuando en el fondo lo que cuenta es ese amasijo de experiencias, pensamientos…
…Y sobre todo, de sentimientos…









































