
Un día entraste en mi vida... Y desde entonces siempre te asomas, me escuchas y aconsejas... Todos los días vas dejando pedacitos de tu corazón y de nuestras palabras compartidas... Ahora ya eres parte de mi vida... Eres como un rayo de luz filtrándote por mi ventana en cada mañana, dejándome ese dulce y cálido recuerdo que me sostiene durante el resto del día...
Sabes...? Son tus palabras a diario las que me alientan a vivir...


1 comentario:
Sintió su alma devastada por el rolar del tiempo y los desengaños. Y, desde otra dimensión, escuchó el lamento de ese corazón, despilfarrando latidos, que nadie oye.
Y reparó en la agonía del calendario, que perdía pétalos a toda prisa,y percibió la decadencia de su risa contra el dominio de su llanto.Observó su cuerpo, por los años marcados, y compadeció esa piel tan huérfana de ternuras...
Y la soledad de la que no está sola, dolió más que mil heridas...
Besitoss niño...
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