
Escuchando: Dos horas después (Joaquín Sabina)
A ritmo pausado, esa sensación de calor asfixiante, va desapareciendo y dejando paso a una especie de vacío, donde aún corre el aire… Te instalas en él, y empiezas a respirar más cómodamente… Como si eso, fuera lo único que necesitarás para sentirte feliz...
De pronto, empiezas a ver tus pensamientos en tres dimensiones… Te sitúas frente a ellos y te parece que puedes tocarlos, pero, en cuanto tu mano los roza, empiezan a desdibujarse… Así, que decides detener tu avance… Cada vez, van tomando más forma y te entra una especie de pánico, casi de rechazo automático… Te alegras, de no haberlos tocado, por miedo a deshacer el hechizo…
Tomas conciencia, de que lo que está sucediendo en tu vida, tiene algo que ver, con la forma en que la piensas… Y tomas una importante decisión… Empezar a borrar los pensamientos, que un día se fundieron en sentimientos y que aún llenan tu alma… Entonces, el aire parece que empieza a fluir por todas partes, en tu interior… Empiezas, a ver tu vida llena de esperanza y posibilidades, a poner atención en lo que piensas y en como lo piensas… Tú vida, empieza a avanzar por un camino diferente, que un día elegiste…
…El que tú acabas de crear… Adelante…!!